La realidad de la aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera (Niif)

13 de junio de 2017

La implementación masiva de las Normas Internacionales de Información Financiera (Niif), primero aplicaron a las grandes compañías y las que están en bolsa –conocidas como el grupo 1– y ahora por las empresas que tienen entre 11 y 200 trabajadores y entre 500 y 30.000 salarios mínimos en activos –que son el grupo 2–. A ellas se suman las empresas que voluntariamente decidieron arrancar con las Niif.

De esta manera, unas 26.000 compañías deberán presentar ante las autoridades su situación financiera medida bajo unos nuevos parámetros contables y fiscales que buscan más claridad para sus accionistas, acreedores y público en general.

El principal temor de expertos en el área, es que las nuevas normas contables (Niif), presenten distintas interpretaciones en temas como las depreciaciones, que al final afectan el patrimonio o los resultados y además de la interpretación que pueda darle la Supersociedades a los informes presentados.

Por otra parte, al ser las Niif de libre interpretación, se corre el riesgo de que los contadores de las empresas manipulen las cifras; es decir, que pase algo similar a cuando se incurre en elusión de impuestos, que es cuando el contribuyente busca evitar el pago de tributos utilizando maniobras o estrategias permitidas por la misma ley o por los vacíos de esta.

Al respecto, la Supersociedades explica que el nuevo marco normativo busca que con él se refleje la realidad financiera de las empresas y, por ende, los contadores y auditores puedan aplicar su juicio profesional para determinar cómo usar las normas, obviamente de forma responsable y explicando por qué optan por una alternativa y no por otra.

La Supersociedades explica que algunos cambios no se efectuaron con las Niif, sino con la pasada reforma tributaria (Ley 1819de 2016), con la cual se empezaron a ajustar las normas tributarias con las nuevas reglas de contabilidad.

El tema es que tradicionalmente en Colombia las empresas han llevado sus cuentas con la referencia fiscal, para ajustarse al pago de impuestos, y no tanto con la referencia contable, y como la tributaria amplió el plazo para depreciar los activos de 20 a 40 años, entonces muchas empresas están ampliando las depreciaciones.Antes y ahora se pueden manipular las cifras, la culpa no es de las Niif. Si una empresa decide ajustar la vida útil de sus activos de acuerdo con lo que dicta la Dian, bien lo puede hacer, lo importante es que explique por qué”, dicen en la Superintendencia.

Las empresas que no cumplen con el envío de los datos o que no lo hagan correctamente, ya están empezando a ser requeridas por la Supersociedades y, si persiste el incumplimiento, serán multadas; sin embargo, más que sancionar, lo que se busca es cambiar de mentalidad, pues desde hace 8 años el país tomó la decisión de renovar su marco contable.

Es claro que los cambios no son fáciles, pero también es cierto que, en la medida en que el país se quiera internacionalizar, es necesario que todos los sectores, incluidas las empresas, empiecen a usar un lenguaje global y la contabilidad no es la excepción.

Articulo tomado y adaptado de www.dinero.com el 13 de junio 2017.